Salubridad

El papel de la enfermería en tiempos de la crisis

La OMS designó el 2020 como el “Año de la enfermería” en celebración del aniversario número 200 de Florence Nightingale (1820–1910), quien fue una enfermera, escritora y estadística británica, considerada precursora de la enfermería profesional moderna.

Más allá de Florence, los enfermeros y enfermeras han estado allí siempre, las vemos en las películas de guerra siempre asistiendo a los soldados, sin olvidar que en realidad esas guerras pasaron y ellas estuvieron allí, en medio de guerras y pandemias.

Muchas organizaciones, asociaciones profesionales, sistemas de atención de salud y otras entidades estaban preparadas para celebrar las numerosas contribuciones de las enfermeras en el avance de la salud y el bienestar de las personas en cada país.

Es totalmente coincidente que éste también fuera el año de una crisis de salud internacional que nadie se esperaba. Hoy el mundo entero está lidiando con el impacto de la pandemia de coronavirus (COVID-19) y las enfermeras han estado ahí, en primera línea, desde el primer día.

El 10 de marzo de 2020, la OMS declaró el brote de coronavirus como una pandemia, Este tipo de llamada a la acción no es nuevo para la enfermería. A lo largo de la historia, la profesión ha desarrollado un papel importante en los tiempos de crisis y ha brindado atención, cuidados e innovación que ha salvado vidas y reducido el sufrimiento. Esta situación no es diferente.

Una vida dedicada al cuidado y atención de los enfermos

Las contribuciones de enfermeras para mejorar la salud de la población en tiempos de crisis se remontan a los días de Nightingale, fundadora de la enfermería moderna. En 1918, durante la desastrosa pandemia de influenza, las enfermeras se mantuvieron firmes al modelar las enseñanzas de Nightingale, una auténtica defensora del buen lavado de manos como medida de prevención de infecciones.

En décadas posteriores, las enfermeras respondieron a la llamada una y otra vez, siendo protagonistas en primera línea durante algunos de los brotes de enfermedades infecciosas más recientes a nivel mundial, incluida la gripe porcina H1N1, el ébola, el síndrome respiratorio agudo severo y el síndrome respiratorio del Medio Oriente. Enfermo

Al igual que en crisis sanitarias anteriores, las enfermeras de todo el mundo han dado un paso adelante y se han colocado en primera línea para combatir la propagación de COVID-19.

Desde brindar atención y cuidados directos a pacientes hospitalizados/UCI hasta participar activamente en otras intervenciones a gran escala.

Las enfermeras de hoy son equipos líderes de respuesta demostrando profesionalidad y entrega absoluta aportando su conocimiento, experiencia y competencia.

Sin duda se merecen todos los aplausos que ya las personas les han dado, ojalá y ese reconocimiento venga acompañado de políticas que mejoren su calidad de vida, y les de las garantías para poder trabajar sin problemas.

Gracias a todos los profesionales de enfermería, pieza fundamental del sistema sanitario.

Referencias Bibliográficas:

¿Ecuador en el ranking de países más saludables?

Antes de saber cuál es el puesto que tiene Ecuador en este ranking, si es bueno que le demos un vistazo a otros países y a algunos datos interesantes. Para empezar Bloomberg realiza este estudio considerando 145 países alrededor del mundo, y toma en cuenta datos de la Organización de las Naciones Unidas, el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud.

Para realizar el ranking, se crea un sistema de puntajes que miden la salud y los retos de salubridad que tiene cada país, así como los riesgos de salud a los que están expuestos los habitantes de las naciones. El rango se determina restando el puntaje de riesgo del puntaje de salud.

El puntaje de salud se calcula con las tasas de mortalidad, mientras que el puntaje de riesgo se basa en distintos factores que podrían limitar la salud, como el número de fumadores y las vacunas que se aplica la población.

Todos estos datos arrojan los resultados presentados a continuación.

Singapur, es el país que se lleva el primer lugar como la nación más saludable del mundo. Su éxito se debe a que el sistema se basa en aportes privados de los ciudadanos, sumados a planes estatales de gestión y supervisión en dos de mayor eficiencia y eficacia.

Los tres planes de aportación pública – privada son:

  • Medifund: Es un fondo público que utiliza los recursos recaudados mediante impuestos y está dedicado a servir como red de seguridad para quienes se encuentren en una situación financiera delicada que les impida pagar por los servicios médicos. Garantiza la universalidad y requiere un estudio de la situación financiera del paciente.
  • Medisave: Este plan es obligatorio, y sirve para que cada individuo o familia tenga un fondo privado que cubra las posibles necesidades que puedan tener a consecuencia de una hospitalización, una cirugía o diferentes pruebas con especialistas. Se compone de aportes obligatorios que realizan los trabajadores y las empresas en las que trabajan (a modo de retención o complemento salarial). Por tanto, cada trabajador y su familia va aportando dinero a su fondo, y cuando necesita atención médica, el servicio se realiza con cargo al fondo del paciente.
  • Medishield: Este plan es un fondo nacional reservado a cubrir situaciones catastróficas, excepcionales, o enfermedades crónicas o de larga duración no cubiertas por el Medisave.

Según Miguel Vicente López, licenciado en Derecho y Ciencias Económicas de la Universidad de Valladolid «Se trata de un sistema que se basa en la responsabilidad individual de los pacientes, que no tienen incentivos para abusar del mismo porque los gastos corren a cargo de su fondo privado. Nadie queda sin atención, ya que sea por un plan o por otro, su situación queda cubierta”.

Es tanta la eficacia del sistema de salud de Singapur que ha hecho que los propios Estados Unidos de Norteamérica pongan sus ojos en las pequeñas islas para aprender un poco, algo que debería hacer todos los países.

Según este ranking en América Latina, el país más saludable es Costa Rica la publicación reconoce la accesibilidad que existe a los servicios de salud producto de la inversión pública que se ha realizado y lo califica al sistema de salud como uno de los mejores de América Latina. Costa Rica ya fue parte de otro ranking que apareció en International Living, una revista dedicada a la gente jubilada o a punto de hacerlo de cualquier parte del mundo en especial de los Estados Unidos, quienes hacen un estudio para recomendar sitios en donde podrían ir a vivir después de su retiro laboral.

Ecuador se encuentra en el puesto número 43 de este informe anual de Bloomberg,
además, en este ranking se puede ver que Ecuador es el quinto país latinoamericano mejor clasificado.

Chile, el mejor de América Latina el año pasado, cayó 23 posiciones, es decir, del octavo puesto al 31, muy por detrás de México (posición 20) y Costa Rica (posición 25).

Bloomberg ha señalado que las clasificaciones pueden cambiar sustancialmente año tras año debido a factores como la recesión, las fluctuaciones monetarias y los patrones de gastos volátiles en relación con la lentitud de la mejora en la esperanza de vida. En otras palabras, sabemos que un sistema de salud bien desarrollado siempre dependerá de la política y la economía de un país

Los peores lugares de la lista se los llevan las naciones africanas: Suazilandia (145), Lesoto (144), República Democrática del Congo (143), Chad (142) y Mozambique (141).

Poniendo sólo los países de Latinoamérica, esta sería la lista de los 10 más saludables:

  1. Costa Rica (24)
  2. Chile (27)
  3. Cuba (28)
  4. México (37)
  5. Panamá (38)
  6. Uruguay (41)
  7. Ecuador (47)
  8. Argentina (48)
  9. Perú (49)
  10. Nicaragua (52)

Referencias Bibliográficas: