masleido

Síndrome de intestino irritable: qué es, tratamiento y subtipos

Resumen

El síndrome de intestino irritable es una patología frecuente en la práctica clínica. Está caracterizado por dolor abdominal, alteración en el hábito intestinal, distensión abdominal y flatulencias. 

Los criterios Roma IV son una herramienta para ayudar al clínico a definir el diagnóstico y la necesidad de realizar pruebas en el paciente. No hay una causa específica identificada, es conocido que existe una alteración en el eje bidireccional cerebro-intestino el cual está influenciado por múltiples factores.  

Existen 4 subtipos, síndrome de intestino irritable con constipación, con diarrea, mixto e inespecífico. De acuerdo con el subtipo se designa el mejor tratamiento. Existen terapias farmacológicas y no farmacológicas que permiten brindar al paciente el enfoque multidisciplinario  que  requiere  esta  patología  debido  a  su heterogénesis.

La prevalencia mundial del SII es del 10% al 20%.  Es  el  trastorno  gastrointestinal  más comúnmente diagnosticado. El SII a menudo se   manifiesta   en   la   infancia,   aunque   la prevalencia  máxima  parece  ser  en  la  edad adulta   temprana.   Las   mujeres   se   ven afectadas  en  una  proporción  de  2:  1  con respecto a los hombres y hasta la mitad de las   personas   afectados   buscan atención médica.

El   SII   es   una   condición   prevalente   y multifactorial con un alto impacto socioeconómico   que   afecta   de   manera significativa   la   calidad   de   vida   de   los pacientes. Si  el  paciente  cumple  con  los criterios  Roma  IV,  no  presenta  signos  de alarma y el médico no sospecha de patología orgánica se puede realizar el diagnóstico de SII sin  necesidad  de  enviar  exámenes  de laboratorio.

El  tratamiento  de  cada  paciente  debe  ser individualizado de acuerdo con el subtipo de SII  que  presente.  Además,  la  terapia  debe ser multidisciplinaria y orientada con respecto  a  los  factores  de  riesgo  de  cada paciente. Las  terapias  no  farmacológicas como cambios en la dieta, manejo del estrés, terapia cognitivo conductual, terapia de relajación, hipnoterapia y  meditación han demostrado ser efectivas en los pacientes. 

Existen  múltiples  factores  o  mecanismos capaces   de   ejercer   influencia   en   el   eje bidireccional cerebro-intestino los cuales no son comprendidos completamente y algunos todavía  no  han  sido  estudiados  por  lo  que brindan  una  ventana  de  investigación  para desarrollar  mejores  terapias y, dar mejor calidad  de  vida  a  los  pacientes  de  difícil manejo.

Artículo:

COVID-19: Preguntas clínicas desafiantes

En octubre de 2020, cuando Annals of Internal Mediciney el Colegio Estadounidense de Médicos organizaron el primer foro de COVID-19, no anticipamos que la pandemia continuaría hasta 2021 y sería necesario continuar con esta serie de foros más de un año después. Desafortunadamente, el SARS-CoV-2 es un virus obstinado, ha surgido un alfabeto de variantes, las pruebas siguen siendo subóptimas y la fatiga pandémica y la dependencia de la información errónea han provocado que demasiadas personas opten por no cumplir con las recomendaciones de vacunación y otras medidas de salud pública. El conjunto de conocimientos sobre el SARS-CoV-2 que los investigadores han acumulado desde principios de 2020 es extraordinario. Sin embargo, a medida que aprendemos más, surgen nuevas preguntas. Este es particularmente el caso a la luz del reciente reconocimiento de la variante Omicron a fines de noviembre de 2021 y la aparición de terapias antivirales prometedoras. El 8 de diciembre de 2021,Annals y ACP convocaron a 3 expertos en enfermedades infecciosas para abordar preguntas clínicas desafiantes actuales. Los panelistas incluyeron a la Dra. Sabrina A. Assoumou de la Universidad de Boston; la Dra. Judith S. Currier de la Universidad de California, Los Ángeles; y la Dra. Jeanne Marrazzo de la Universidad de Alabama en Birmingham.

Los panelistas revisaron el conocimiento actual sobre la variante de Omicron y enfatizaron que, si bien parece ser más transmisible pero se ha sugerido como posiblemente menos virulenta que las variantes anteriores, estas observaciones son muy preliminares y se basan en gran medida en informes de noticias y preprints. Es demasiado pronto para saber el grado en que las personas infectadas con Omicron sufrirán resultados adversos, incluida la hospitalización, la necesidad de ventilación mecánica, la persistencia de los síntomas y la muerte. Hicieron hincapié en la importancia de la vacunación generalizada tanto para reducir el impacto clínico adverso de Omicron y otras variantes como para prevenir la aparición de nuevas variantes.

Hubo una discusión sólida sobre el grado en que la infección por SARS-CoV-2 protege contra una infección posterior. Los panelistas estuvieron de acuerdo en que la infección seguramente aumentó los niveles de anticuerpos, ofreciendo cierta inmunidad, pero la protección fue temporal. La vacunación después de una infección aguda claramente aumenta la inmunidad. Los médicos tienen muchas preguntas sobre por qué la medición de los niveles de anticuerpos para evaluar el grado de inmunidad de las personas no se ha convertido en una práctica clínica recomendada. Los 3 panelistas disuadieron a los médicos de medir los anticuerpos fuera de los entornos de investigación. Los ensayos de anticuerpos disponibles comercialmente son muy variables y cuestionables en cuanto a su precisión. En consecuencia, es probable que las pruebas actualmente disponibles desinformen en lugar de informar. Sin embargo, la esperanza es que en el futuro, estarán disponibles pruebas como las que usamos en entornos clínicos para evaluar la inmunidad a otras enfermedades infecciosas. Desafortunadamente, todavía no estamos allí.

Las terapias ambulatorias, los anticuerpos monoclonales y los antivirales orales son componentes importantes del armamento clínico necesario para pasar de una enfermedad pandémica a una endémica. Los panelistas compartieron preocupaciones sobre los desafíos logísticos para la administración oportuna y equitativa de estas terapias. Todos acordaron que las pruebas de COVID-19 oportunas y de fácil acceso en sitios que pueden administrar tratamiento a las personas que dan positivo eran necesarias para obtener el beneficio de las terapias existentes y emergentes.

Los panelistas enfatizaron la necesidad crítica de expandir las pruebas. Incluso si son imperfectas, las pruebas rápidas en el hogar pueden guiar un comportamiento seguro a medida que las personas reanudan sus actividades, como viajar y reunirse con otras personas. Los panelistas compartieron experiencias en el uso de estas pruebas ellos mismos. Aplaudieron los esfuerzos del gobierno de EE. UU. para ampliar la disponibilidad de las pruebas de COVID-19, pero les preocupaba que la necesidad de obtener un reembolso de las aseguradoras cree obstáculos que conduzcan a pruebas subóptimas e inequitativas.

Otros temas abordados incluyeron los efectos secundarios de la vacuna, los síntomas persistentes después de la COVID-19 aguda, el uso de terapias ineficaces e incluso dañinas, y los datos emergentes de que las personas inmunocomprometidas pueden tener dificultades para eliminar el virus después de una infección aguda y siguen en riesgo de transmitir la infección fuera de lo normal. marcos de tiempo de cuarentena. Los panelistas también reflexionaron sobre si la pandemia aumentará o disminuirá el atractivo de las especialidades clínicas, como las enfermedades infecciosas.

Referencias bibliográficas:

  1. Laine C, Cotton D, Moyer DV. Vacuna COVID-19: lo que los médicos deben saber. Ann Intern Med . 2020; 173 :830. [PMID:] doi:10.7326/M20-6841 [ Artículo gratuito de PMC ] [ PubMed ] [ CrossRef ] [ Google Scholar ]
  2. Laine C, Cotton D, Moyer DV. Vacuna COVID-19: promover la aceptación de la vacuna. Ann Intern Med . 2021; 174 :252-253. [PMID:] doi:10.7326/M20-8008 [ Artículo gratuito de PMC ] [ PubMed ] [ CrossRef ] [ Google Scholar ]
  3. Laine C, Cotton D, Moyer DV. Distribución y asignación de la vacuna COVID-19: lo que los médicos deben saber. Ann Intern Med . 2021; 174 :413-414. [PMID:] doi:10.7326/M21-0331 [ Artículo gratuito de PMC ] [ PubMed ] [ CrossRef ] [ Google Scholar ]
  4. Laine C, Cotton D, Moyer DV. Vacuna COVID-19: consideraciones clínicas prácticas. Ann Intern Med . 2021; 174 :694. [PMID:] doi:10.7326/M21-1260 [ Artículo gratuito de PMC ] [ PubMed ] [ CrossRef ] [ Google Scholar ]
  5. Laine C, Algodón D. COVID-19: evaluación y atención de pacientes con síntomas persistentes tras infección aguda por SARS-CoV-2. Ann Intern Med . 2021; 174 :1159-1160. [PMID:] doi:10.7326/M21-2342 [ Artículo gratuito de PMC ] [ PubMed ] [ CrossRef ] [ Google Scholar ]
  6. Laine C, Cotton D, Moyer DV. COVID-19: implicaciones clínicas y de salud pública de la inmunología del SARS-CoV-2. Ann Intern Med . 2021. [PMID: ] doi:10.7326/M21-3840 [ Artículo gratuito de PMC ] [ PubMed ] [ CrossRef ] [ Google Scholar ]

Anemia infantil y el rendimiento académico

RESUMEN

El objetivo principal del presente estudio de revisión es determinar si la anemia tiene alguna incidencia en el desarrollo cognitivo y el rendimiento académico en niños.

La pertinencia del estudio radica en la necesidad de abordar la anemia como un problema de salud mundial que impacta negativamente a toda la población, especialmente el desarrollo de los niños. La investigación se enmarca dentro de una revisión bibliográfica, de tipo descriptivo, retrospectivo y comparativo, que emplea la técnica de análisis e interpretación de contenidos, tomando como fuente de información artículos indexados consultados en las bases de datos Springer Link, Scielo, Dialnet, Lilacs y Pubmed, complementada con la literatura científica no indexada de Google Académico.

Los resultados de las diversas investigaciones en este campo concluyen que la anemia ferropénica está relacionada de manera directa con el rendimiento de los niños en la etapa escolar dado que el déficit de hierro ocasiona una disminución significativa en el desarrollo y desempeño cognitivo del cerebro.

Artículo: Archivos Venezolanos de Farmacología y Terapéutica 37(4):411-426 – Anemia infantil: Desarrollo cognitivo y rendimiento académico – Publicado en diciembre de 2018.

Diferencias entre síntomas de gripe y resfriados en niños

Muchos padres confunden resfriado con gripe porque muchos de los síntomas son similares. Sin embargo, son enfermedades totalmente diferentes y debemos aprender a diferenciarlas. En ambas se dan síntomas como el dolor de cabeza o la fiebre, pero ambas tienen algunas particularidades que distinguen una de otra. Te enseñamos a diferenciar gripe de resfriados a partir de su sintomatología. Así es como se manifiesta el dolor de cabeza y fiebre durante la gripe y resfriados en los niños.

Síntomas de la gripe en niños

La fiebre y el dolor de cabeza son síntomas muy frecuentes y comunes en muchas enfermedades infantiles. Son señales de que algo no va bien y que el cuerpo de nuestro hijo lucha contra una amenaza. Pero no siempre se manifiestan con la misma intensidad y regularidad. Según sea el dolor de cabeza y la fiebre, podemos distinguir una gripe de un simple resfriado. Descubre cómo se manifiestan en cada caso.

  1. El dolor de cabeza durante el resfriado: En el caso de los resfriados, se puede dar un dolor de cabeza persistente, a menudo relacionado con la mucosidad o taponamiento nasal. En este caso, son dolores poco intensos pero sí muy regulares. Se mantienen durante bastante tiempo y se localizan sobre todo en la zona de la frente, debajo de los ojos y en los dientes superiores o mandíbula superior. Para eliminar el dolor de cabeza, lo mejor es intentar reducir la inflamación nasal.
  2. El dolor de cabeza durante la gripe: El dolor de cabeza es un síntoma bastante común durante el proceso gripal. Se trata de cefaleas o jaquecas más intensas que en el caso del resfriado y además son muy persistentes. De hecho, pueden llegar a durar alrededor de una semana (lo que suele durar aproximadamente la gripe). Pero además, este tipo de dolor, irá acompañado de dolores musculares y escalofríos, así como una pérdida de fuerza y fatiga o agotamiento.

La fiebre durante resfriado y gripe en los niños

La fiebre es quizás uno de los síntomas que más preocupa a los padres. Y sin bien es cierto que es un mecanismo natural y necesario del cuerpo ante determinados virus o gérmenes, no deja de ser en ocasiones alarmante. Sin embargo, no es igual en resfriados que durante la gripe. Aprende a diferenciar ambas enfermedades a partir de cómo sea la fiebre de tu hijo:

  1. La fiebre durante el resfriado: Muchos padres se preguntan si puede darse un cuadro febril durante un resfriado. La respuesta es sí. Sin embargo, suele tratarse de una fiebre mucho más baja que en el caso de la gripe. En muchos casos, se trata solo de febrícula (cuando la fiebre no llega a los 38ºC).
  2. La fiebre durante la gripe: La fiebre durante el proceso gripal es más alta que en el caso de resfriados. No te asustes si el termómetro se acerca a los 40 ºC. En la mayoría de casos de gripe, los niños presentan episodios febriles con picos muy altos. Además, la gripe aparece sin avisar, de repente. En estos casos, lo mejor es que procures mantener la temperatura de su habitación baja, que no le abrigues y le ofrezcas muchos líquidos, ya que es durante los procesos febriles cuando más peligro de deshidratación existe.

Diferencias entre los síntomas de gripe y resfriados en la infancia

Muchos padres confunden resfriado con gripe porque muchos de los síntomas son similares. Sin embargo, son enfermedades totalmente diferentes y debemos aprender a diferenciarlas. En ambas se dan síntomas como el dolor de cabeza o la fiebre, pero ambas tienen algunas particularidades que distinguen una de otra. Te enseñamos a diferenciar gripe de resfriados a partir de su sintomatología. Así es como se manifiesta el dolor de cabeza y fiebre durante la gripe y resfriados en los niños.

Síntomas de la gripe en niños

La fiebre y el dolor de cabeza son síntomas muy frecuentes y comunes en muchas enfermedades infantiles. Son señales de que algo no va bien y que el cuerpo de nuestro hijo lucha contra una amenaza. Pero no siempre se manifiestan con la misma intensidad y regularidad. Según sea el dolor de cabeza y la fiebre, podemos distinguir una gripe de un simple resfriado. Descubre cómo se manifiestan en cada caso.

  1. El dolor de cabeza durante el resfriado: En el caso de los resfriados, se puede dar un dolor de cabeza persistente, a menudo relacionado con la mucosidad o taponamiento nasal. En este caso, son dolores poco intensos pero sí muy regulares. Se mantienen durante bastante tiempo y se localizan sobre todo en la zona de la frente, debajo de los ojos y en los dientes superiores o mandíbula superior. Para eliminar el dolor de cabeza, lo mejor es intentar reducir la inflamación nasal.
  2. El dolor de cabeza durante la gripe: El dolor de cabeza es un síntoma bastante común durante el proceso gripal. Se trata de cefaleas o jaquecas más intensas que en el caso del resfriado y además son muy persistentes. De hecho, pueden llegar a durar alrededor de una semana (lo que suele durar aproximadamente la gripe). Pero además, este tipo de dolor, irá acompañado de dolores musculares y escalofríos, así como una pérdida de fuerza y fatiga o agotamiento.

La fiebre durante resfriado y gripe en los niños

La fiebre es quizás uno de los síntomas que más preocupa a los padres. Y sin bien es cierto que es un mecanismo natural y necesario del cuerpo ante determinados virus o gérmenes, no deja de ser en ocasiones alarmante. Sin embargo, no es igual en resfriados que durante la gripe. Aprende a diferenciar ambas enfermedades a partir de cómo sea la fiebre de tu hijo:

  1. La fiebre durante el resfriado: Muchos padres se preguntan si puede darse un cuadro febril durante un resfriado. La respuesta es sí. Sin embargo, suele tratarse de una fiebre mucho más baja que en el caso de la gripe. En muchos casos, se trata solo de febrícula (cuando la fiebre no llega a los 38ºC).
  2. La fiebre durante la gripe: La fiebre durante el proceso gripal es más alta que en el caso de resfriados. No te asustes si el termómetro se acerca a los 40 ºC. En la mayoría de casos de gripe, los niños presentan episodios febriles con picos muy altos. Además, la gripe aparece sin avisar, de repente. En estos casos, lo mejor es que procures mantener la temperatura de su habitación baja, que no le abrigues y le ofrezcas muchos líquidos, ya que es durante los procesos febriles cuando más peligro de deshidratación existe.

Conoce más sobre la influenza y sus efectos

Gripe es otro nombre para la influenza. Es una enfermedad causada por un virus respiratorio. La infección puede propagarse rápidamente en las comunidades ya que el virus se transmite de persona a persona.

Cuando alguien con gripe tose o estornuda, el virus de la gripe viaja por el aire, y las personas cercanas, incluyendo a los niños, lo pueden inhalar por la nariz o por la boca.

También se puede transmitir el virus cuando su niño toca una superficie dura contaminada, como el pomo de la puerta y luego coloca su mano o los dedos en la nariz o boca o se frota los ojos.

¿Cuándo es la temporada de la gripe?

La temporada de la gripe o influenza suele comenzar en el otoño y terminar en la primavera. Cuando hay un brote o epidemia, generalmente durante los meses de invierno, la enfermedad tiende a ser más fuerte en los niños en edad preescolar o escolar. Los adultos encargados del cuidado de los niños están más expuestos y pueden contraer la enfermedad. ​​

Estos son algunos de los síntomas de la gripe:

  • Una fiebre repentina (por lo general de más de 38 °C
  • Escalofríos y temblores
  • Dolor de cabeza, dolores corporales y sentirse mucho más cansado de lo habitual
  • Dolor de garganta
  • Tos seca y áspera
  • Nariz congestionada y secreciones nasales

Es posible que algunos niños vomiten y tengan deposiciones blandas (diarrea).

Después de los primeros días de estos síntomas, un dolor de garganta, congestión nasal y tos continua, se hacen más evidentes. La gripe puede durar una semana o incluso más. Un niño con un resfriado común generalmente sólo tiene algo de tos, secreción nasal y fiebre baja. Los niños con la gripe, o adultos, de hecho, por lo general se sienten mucho peor, con más dolor y malestar.

El tratamiento de la gripe

A los niños les puede hacer bien descansar más y beber muchos líquidos cuando les da la gripe o influenza.
Si su niño no se siente bien debido a una fiebre, el acetaminofén o el ibuprofeno en las dosis recomendadas por su pediatra para su edad y el peso le ayudará a sentirse mejor. El ibuprofeno está aprobado para el consumo de los niños desde los seis meses de edad en adelante; sin embargo, nunca se les debe dar a los niños que están deshidratados o que están vomitando continuamente.
Es de suma importancia no darle aspirina a un niño que tiene gripe o que se crea puede tener la gripe. La Aspirina durante los episodios de influenza se asocia con un mayor riesgo de desarrollar el síndrome Reye.

Autor: HealthyChildren.org – La gripe: qué deben saber los padres.

Hígado graso no alcohólico en Latinoamérica

Resumen
Es probable que la mayor prevalencia de la EHGNA en la población latinoamericana esté relacionada tanto con factores genéticos como ambientales, entre ellos la dieta, el ejercicio y el consumo de alcohol. Hay otros factores que también podrían entrar en juego, como la prevalencia del síndrome metabólico y la DM2, así como el acceso a la asistencia sanitaria.

Entre los factores genéticos, se han identificado varios genes asociados a la EHGNA. El polimorfismo genético más estudiado es la variante genética no sinónima de la proteína 3 que contiene el dominio de la fosfolipasa tipo patatina, PNPLA 3 (rs738409 c.444 C>G p.I148M), que ha demostrado estar fuertemente relacionada con la susceptibilidad de los pacientes con EHGNA a presentar esteatosis, esteatohepatitis y fibrosis.

Curiosamente, esta variante genética es dos veces más frecuente en los hispanos que en los afroamericanos (40 % frente a 19 %). Algunos datos de Latinoamérica muestran una elevada prevalencia de p.I148M en la población general y una prevalencia incluso mayor en los individuos con ascendencia nativa americana. Un estudio preliminar realizado en Chile reportó una frecuencia alélica del alelo G de alto riesgo en el 59 % de la población general, mientras que Pontoriero et al., en un estudio realizado en Argentina con 258 varones voluntarios sanos no emparentados, identificaron el genotipo GG de PNPLA3 rs738409 en el 63,7 % de las personas con ascendencia materna y paterna nativa americana. Es importante considerar que la mezcla de nativos americanos, europeos y africanos es variable en toda Latinoamérica, lo que hace que la composición genética de cada país sea notablemente heterogénea. Por ejemplo, en la población brasileña se ha observado una mayor contribución de la ascendencia genética africana, mientras que en Bolivia, Perú, México, Ecuador, Chile y Colombia predomina la contribución de la ascendencia nativa americana. Datos procedentes de biopsias de México y Brasil han confirmado clínicamente la asociación de la variante PNPLA3 rs738409 con la EHGNA. Respecto a otros factores de riesgo de EHGNA, los datos de estudios realizados en EE. UU. indican que los hispanos tienen un índice de masa corporal más alto que otros grupos étnicos y que los componentes del síndrome metabólico (es decir, obesidad, prediabetes/DM2, hipertensión arterial, obesidad visceral y dislipidemia) son sorprendentemente más elevados en este grupo étnico que en la población caucásica y afroamericana. Se ha señalado que la obesidad central podría ser un factor causal, ya que los hispanos que viven en los Estados Unidos presentan un alto contenido de grasa intraperitoneal y hepática en comparación con los caucásicos y los afroamericanos.

La evaluación de la prevalencia de obesidad en Latinoamérica permite estimar que los casos de EHGNA seguirán aumentando en los próximos años. En el informe de 2016 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prevalencia de sobrepeso/obesidad en los adultos latinoamericanos fue del 62,8 % en los hombres y del 59,8 % en las mujeres, y las regiones de Latinoamérica y el Caribe mostraron el mayor índice de masa corporal media en los menores de 19 años (ver https://www.who.int). Además, como en otras partes del mundo, el aumento de la prevalencia de la DM2 también podría contribuir a una mayor prevalencia de la EHGNA en algunos países de Latinoamérica. Por ejemplo, México y Brasil se encuentran actualmente entre los 10 países con más adultosb afectados por la DM2.
La inactividad física también es muy prevalente en esas regiones. Según la OMS, los países de Latinoamérica y el Caribe son los primeros del mundo en inactividad, con una tasa de prevalencia de actividad física insuficiente, del 32 %. Un reciente informe sobre la actividad física de 64.034 adolescentes de la región mostró que solo el 15 % eran activos físicamente.

Por último, dado que el microbioma intestinal juega un importante papel en la fisiopatología de la EHGNA/EHNA, sería interesante estudiar patrones específicos de cada región que pudieran contribuir a una mayor prevalencia o a un diferente grado de severidad de la EHGNA. En cualquier caso, los datos actuales de Latinoamérica son escasos e insuficientes para llegar a una conclusión.

Bibliografía:

Factores de riesgo de la enfermedad por hígado graso no alcohólico en poblaciones de Latinoamérica – Publicado en www.ncbi.nlm.nih.gov

COVID-19 en pacientes con enfermedades alérgicas

Conceptos básicos
No existe evidencia científica de que los pacientes alérgicos tengan mayor riesgo de contraer el COVID-19. Han de seguir los cuidados generales expresados por las autoridades sanitarias, en especial el lavado de manos, disminuir las relaciones interpersonales innecesarias, evitar el contacto con las personas que tengan síntomas de infección respiratoria (por leve que sea) y usar mascarilla si precisasen frecuentar zonas de mayor riesgo como centros sanitarios o urgencias. Recuerden además que hay un gran porcentaje de pacientes sin síntomas (especialmente niños) que pueden contagiar la enfermedad. Extremen el cuidado si tienen contacto con personas mayores o con problemas respiratorios.

Rinitis alérgica
La rinitis alérgica se caracteriza por picor nasal, congestión, goteo nasal y estornudos que pueden ir acompañadas de lagrimeo y picor ocular. Se diferenciará de la infección por COVID-19 por la presencia de picor y la ausencia de fiebre salvo en casos de sinusitis acompañante, así como por el empeoramiento en espacios abiertos cuando esta es debida a pólenes y la rápida mejora con antihistamínicos en 30-120 minutos. La presencia de síntomas tanto de COVID-19 como de rinitis alérgica puede indicar la coexistencia de ambas enfermedades.

Asma alérgica
Al exponerse a una infección viral, incluyendo COVID-19, las personas asmáticas no sólo están más predispuestas a contraer la infección, sino que además la infección puede producir una reacción inflamatoria más severa que en la población general produciendo así síntomas de asma más frecuentes y severos que en otros pacientes. Dicho esto, y aún sin existir estudios con un número de pacientes suficientes como para sacar conclusiones al respecto en el momento de escribir este texto, existe un riesgo teórico de que los pacientes asmáticos presenten síntomas más graves ante la infección del COVID-19.

¿Cómo podemos reducir dicho riesgo?
La respuesta es haciendo que nuestras vías respiratorias se comporten de la manera más similar a la población general. Si a usted le han pautado corticoides inhalados tanto de forma continuada como de forma añadida al tratamiento ante una crisis asmática deberá cumplir el tratamiento de forma estricta y en las dosis pautadas durante el periodo de alto riesgo de infección por COVID-19, pudiendo volver a tomarlos de forma añadida al tratamiento ante una crisis sólo cuando dicho periodo se de por terminado.

Otras enfermedades alérgicas
No se ha producido ninguna recomendación al respecto por ninguna de las grandes sociedades de alergia, y en mi opinión dudo que se produzca. Aun sin existir evidencia en el momento actual, es posible que como todo cuadro viral sea capaz de aumentar los síntomas de urticaria en pacientes con urticaria crónica. La Academia Americana de Alergia e Inmunología Clínica específicamente recomienda el uso de la telemedicina para evitar contagios innecesarios.

Referencias bibliográficas:

Hemoglobina de reticulocito en anemia ferropénica

RESUMEN
Introducción:

El contenido de hemoglobina de reticulocitos (CHr), es un parámetro en la biometría hematológica automatizada que proporciona información sobre el contenido de hierro, por ello se ha utilizado como un marcador de la biodisponibilidad del hierro en la eritropoyesis, permite su detección en una etapa temprana de la anemia ferropénica y otras patologías como inflamación crónica, enfermedad renal crónica; además realizar monitoreo de terapias con eritropoyetina y hierro.

Objetivo:
Exponer la aplicabilidad de la CHr como un parámetro en el diagnóstico precoz de la anemia por deficiencia de hierro, así como su medición e interpretación.

Materiales y métodos:
Se realizó la revisión de artículos científicos en inglés y español en las bases de datos PubMed, ScienceDirect, LILACS y Medline, usando descriptores validados en Medical Subject Headings (MeSH), considerando periodo de publicabilidad del 80% inferior a 5 años.

Resultados:
Se describe la importancia, aplicabilidad, determinación e interpretación de este parámetro como biomarcador específico hemático temprano en el diagnóstico de deficiencia de hierro antes de presentarse cambios morfológicos eritroides.


Conclusiones:
La CHr es un parámetro de gran utilidad en el diagnóstico temprano de anemia ferropénica y otras patologías como deficiencia funcional de hierro, estados de inflamación crónica y enfermedad renal crónica.

Referencias bibliograficas:

Tratamiento con N-Acetilcisteína en la Bronquitis

Introducción
La N-acetilcisteína (NAC) es un agente mucolítico que se administra por vía oral en pacientes con BC, EPOC, fibrosis pulmonar idiopática, cáncer e intoxicación por paracetamol; la NAC ejerce efectos antibacterianos; in vitro, induce la ruptura de los puentes disulfuro entre las macromoléculas. La NAC reduce la viscosidad del moco, facilitando su eliminación, y suprime la secreción excesiva de este. La NAC también tiene propiedades antioxidantes. En un estudio controlado con placebo con pacientes con EPOC moderada a grave, el tratamiento sostenido con NAC en dosis de 600 mg dos veces por día evitó las exacerbaciones. La NAC es muy utilizada en Europa para la reducción de los síntomas y las exacerbaciones agudas de la BC.
En cambio, este fármaco es poco usado en Australia y los Estados Unidos, porque se lo considera ineficaz. En una revisión sistemática previa, publicada en 2000, la administración de NAC por vía oral durante 3 a 6 meses en pacientes con BC se toleró bien y pareció reducir el riesgo de exacerbaciones agudas y los síntomas. Sin embargo, los efectos de la duración del tratamiento y de las dosis acumuladas de NAC no se investigaron. Una revisión más reciente, con la inclusión de 6 estudios clínicos, concluyó que la NAC reduce el índice de exacerbaciones en la EPOC y la BC.
El esquema ideal de tratamiento con NAC en los pacientes con BC todavía no ha sido definido y los beneficios deben ser confirmados. El objetivo del presente metaanálisis fue determinar los efectos de la administración de NAC sobre el índice de exacerbaciones de la BC y los síntomas, y conocer los efectos adversos del tratamiento prolongado.

Métodos
Para el presente metaanálisis se siguieron las pautas PRISMA. Los artículos, publicados hasta diciembre de 2018 se identificaron mediante búsquedas bibliográficas en PubMed, Embase y CNKI. Se incluyeron ensayos clínicos controlados y aleatorizados realizados en pacientes con BC, tratados con NAC durante 3 meses como mínimo. Se tuvieron en cuenta el año de publicación del estudio, las características del ensayo, el país, el tamaño de las muestras, la duración del tratamiento, las terapias administradas de manera concomitante, el antecedente de tabaquismo y los efectos adversos.
La calidad metodológica de los estudios se determinó con la escala de Jadad. El criterio principal de valoración fue la frecuencia de exacerbaciones agudas de la BC en los enfermos tratados con NAC, respecto de los asignados a placebo. Los resultados se expresan como riesgos relativos (RR), con intervalos de confianza del 95% (IC 95%). Los RR es estimaron con modelos de efectos fijos o aleatorios, según la heterogeneidad entre los trabajos, valorada con el estadístico I2 y la Q de Cochran. El puntaje en la escala de Jadad, la dosis de NAC y el número de pacientes se evaluaron como posibles fuentes de heterogeneidad. La significación de los valores del RR global se determinó con la prueba Z; los valores de p < 0.05 se consideraron estadísticamente significativos. Se efectuaron análisis de sensibilidad con la exclusión secuencial de cada uno de los estudios. El sesgo de publicación se determinó con gráficos en embudo y pruebas de Egger.

Resultados
El metaanálisis se realizó con 11 estudios efectuados con 775 enfermos tratados con NAC y 789 controles. En 10 de los 11 trabajos, los pacientes tenían diagnóstico de BC según los criterios del Medical Research Council (MRC), es decir expectoración la mayoría de los días durante 3 meses consecutivos, como mínimo en dos o más años consecutivos. En el estudio restante se aplicaron criterios más estrictos (tos persistente con secreción de moco durante más de 3 meses por año, en 3 años consecutivos como mínimo). Entre el 66% y el 100% de los participantes eran fumadores o habían fumado.
El tratamiento con NAC se prolongó durante 3 a 36 meses. En todos los estudios, la NAC se administró por vía oral, dos o tres veces por día, en dosis de 400, 600 o 1200 mg por día.
Para el análisis de las exacerbaciones agudas se consideraron los resultados de 10 estudios; se comprobó heterogeneidad importante entre las investigaciones (I2 = 67%; Q de Cochran = 27.15, p = 0.001), de modo que se aplicaron modelos de efectos aleatorios. El RR global fue de 0.81 (IC 95%: 0.69 a 0.93), con un valor de Z = 2.86 (p = 0.004). Por lo tanto, el tratamiento con NAC se asoció con reducción significativa de la frecuencia de exacerbaciones agudas de la BC. Seis estudios informaron efectos adversos gastrointestinales, como náuseas, vómitos, dispepsia, dolor abdominal, cambios en los hábitos intestinales, estreñimiento y diarrea. Sin embargo, la incidencia de efectos adversos no fue significativamente más alta entre los enfermos tratados con NAC, respecto de los pacientes que recibieron placebo (RR: 0.86; IC 95%: 0.67 a 1.09; p = 0.22). También se refirieron dificultad para respirar, cansancio, exantemas, pirosis, mareos, urticaria, prurito, cefaleas, acúfenos y aumento de peso; estos efectos fueron, en general, de intensidad leve y autolimitados. El 6.1% de los pacientes asignados al tratamiento con NAC interrumpió el protocolo de manera prematura, no necesariamente por la aparición de efectos adversos, en comparación con 6.6% en el grupo placebo, con RR de 0.92 (IC 95%: 0.69 a 1.22) y Z = 0.59 (p = 0.56), sin diferencias significativas entre los dos grupos. No se observó heterogeneidad importante.
Cinco estudios fueron aptos para conocer los efectos del tratamiento con NAC sobre los síntomas. El 61.3% de los pacientes tratados con NAC (298 de 486) refirió mejoría sintomática, en comparación con el 34.2% de los sujetos asignados a placebo (165 de 482), con RR de 1.68 (IC 95%: 1.13 a 2.52) y Z = 2.55 (p = 0.01), lo cual indica mejoras significativas de los síntomas en los enfermos que recibieron NAC. Sin embargo, se comprobó heterogeneidad importante entre los estudios (I2 = 79%; Q de Cochran = 18.76; p < 0.001). En los análisis por subgrupos para conocer la fuente de la heterogeneidad, el puntaje de Jadad, la dosis de NAC y el número de pacientes no explicaron la heterogeneidad. No obstante, el tratamiento con dosis bajas de NAC (< 1200 mg por día) más que la administración de dosis altas redujo significativamente la frecuencia de exacerbaciones agudas de la BC (RR: 0.81; IC 95%: 0.69 a 0.95; p = 0.01). En los análisis de sensibilidad con la exclusión secuencial de cada trabajo se observaron los mismos resultados. Los gráficos en embudo y las pruebas de Egger no sugirieron sesgo de publicación (t = 0.09; p = 0.93).

Discusión
Las exacerbaciones agudas de la BC se asocian con morbilidad y mortalidad importantes; además, son causa de internaciones, deterioro de la función pulmonar y obstrucción crónica al flujo de aire. Los resultados de los estudios previos con NAC no fueron concluyentes, motivo por el cual se efectuó el presente metaanálisis. Los hallazgos de este estudio sugieren que el tratamiento con NAC atenúa los síntomas de la BC y reduce sustancialmente el riesgo de exacerbaciones agudas, respecto de placebo. No se observaron diferencias significativas entre los grupos en la incidencia de efectos adversos gastrointestinales, ni en el número de pacientes que interrumpieron el protocolo de manera prematura por efectos adversos. Por lo tanto, la NAC debería considerarse un componente importante del abordaje terapéutico, en pacientes con BC.
El tratamiento fue seguro y se toleró bien. La BC se vincula fuertemente con el hábito de fumar y puede asociarse con anormalidades en la espirometría, sugestivas de EPOC. Diez estudios aportaron información en este sentido; la mayoría de los enfermos evaluados fumaban o habían fumado. Los broncodilatadores y los corticoides fueron los fármacos más comúnmente indicados en los pacientes con BC. Según los resultados de un estudio, no parecen existir interacciones importantes entre la NAC y los corticoides inhalatorios, en pacientes con EPOC.
Además de los efectos mucolíticos que explican los cambios en la cantidad y la calidad del moco, la NAC se asocia con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. La molécula tiol de la droga actúa directamente como un depurador de radicales libres y es un precursor de glutatión reducido. El número escaso de estudios analizados y la exclusión de trabajos con NAC por vía inhalatoria y de estudios con terapia durante menos de 3 meses fueron algunas de las limitaciones de la presente investigación.

Conclusión
Los resultados del presente estudio sugieren que la administración de NAC por vía oral en los pacientes con BC puede considerarse una estrategia terapéutica eficaz y segura; el esquema ideal de terapia parece consistir en la administración de menos de 1200 mg por día, durante 3 meses como mínimo. Se requieren más estudios de buen diseño metodológico para confirmar estas observaciones.

Autor: Tratamiento con N-Acetilcisteína por Vía Oral en la Bronquitis Crónica

La detección temprana de cáncer está en avance

Según una publicación de la revista Nature Communications, un nuevo análisis de sangre no invasivo ha sido desarrollado por un equipo internacional de investigadores, este nuevo análisis puede detectar si una persona tiene cáncer cuatro años antes de que la enfermedad sea diagnosticada con los métodos actuales.

La prueba lleva el nombre de “PanSeer” y recién implementada detectó cáncer en el 91% de las muestras de las personas que eran asintomáticas cuando se recogieron las muestras y fueron diagnosticadas con cáncer 4 años después, además la prueba detectó con precisión el cáncer en el 88% de las muestras de 113 personas que ya habían sido diagnosticadas. El estudio es único en el sentido de que los investigadores tuvieron acceso a muestras de sangre de pacientes asintomáticos y que aún no habían sido diagnosticados. Esto permitió al equipo desarrollar una prueba que puede encontrar marcadores de cáncer mucho antes que los métodos de diagnóstico convencionales.

«El objetivo final de esta prueba sería realizar análisis de sangre como este de forma rutinaria durante los chequeos de salud anuales-señala Kun Zhang, uno de los autores correspondientes del artículo y profesor y presidente del Departamento de Bioingeniería de la Universidad de California en San Diego-. Pero el enfoque inmediato es evaluar a las personas con mayor riesgo, en función de los antecedentes familiares, la edad u otros factores de riesgo conocidos».

Detección temprana del cáncer
La detección temprana del cáncer es muy importante ya que la supervivencia de los pacientes aumenta significativamente cuando se detecta en etapas tempranas, ya que el tumor puede ser tratado antes de que genere problemas malignos al organismo de las personas. Sin embargo, solo existe un número limitado de pruebas de detección temprana para algunos tipos de cáncer, no para todos. Sin embargo para los investigadores es importante enfatizar en que el ensayo “PanSeer” no identifica a aquello que van a tener cáncer, identifica a aquellos que ya tienen crecimientos cancerosos pero que permanecen asintomáticos ante otros métodos de detección. Hay 4 tipos de cáncer sobre los cuales la prueba ha mostrado u gran porcentaje de efectividad, estos son los desarrollados en: esófago, estómago, pulmón, hígado y colon.

El equipo concluye que se necesitan más estudios longitudinales a gran escala de la prueba para confirmar su potencial en la detección temprana del cáncer en individuos pre-diagnósticos.

Las muestras de sangre se recogieron como parte del Estudio Longitudinal Taizhou, que ha recogido muestras de plasma de más de 120,000 personas entre 2007 y 2017. Cada individuo dio muestras de sangre durante un período de 10 años y se sometió a controles regulares con los médicos. En total, se han recolectado y archivado más de 1,6 millones de especímenes hasta la fecha, para este tipo de estudios.

Referencias bibliográficas: