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El bienestar de los médicos

Introducción

El bienestar del médico se refiere a la optimización de todos los factores que afectan a la salud biológica, psicológica y social y prevenir o tratar las enfermedades crónicas agudas que sufren los médicos, incluidas las enfermedades mentales, discapacidades y heridas derivadas de los peligros del trabajo, el estrés laboral y el agotamiento.

El bienestar del médico podría tener un impacto positivo en la atención del paciente, pero se necesita más investigación. Por lo tanto, la profesión debe instar y apoyar la investigación  continua sobre la salud del médico. La evidencia ya existente debe ser implementada en políticas y en la práctica. Aunque los médicos tienden a tener hábitos de salud más sanos, es esencial mejorar su salud como una manera para favorecer la salud de toda la población .

Los médicos y los estudiantes de medicina en todas las etapas de sus carreras están expuestos a experiencias positivas y también a una variedad de factores estresantes  y lesiones en el trabajo. La profesión médica debe tratar de identificar y revisar las políticas y prácticas que contribuyen a estos factores estresantes y colaborar con las AMNs para elaborar políticas y prácticas que la protejan. Como todos los seres humanos, los médicos tienen enfermedades y también tienen obligaciones familiares y otros compromisos fuera de sus vidas profesionales que deben ser consideradas.

Una de las razones por la cual los médicos  tardan en buscar ayuda es la preocupación por la confidencialidad y sentirse cómodo como enfermo en el rol del paciente. También tienen sentimientos de responsabilidad con sus  pacientes y son sensibles a las expectativas externas sobre su salud. Por lo tanto,  a los médicos se les debe asegurar el mismo derecho de confidencialidad que cualquier otro paciente cuando busque y siga un tratamiento. Puede ser necesario que el sistema de salud  proporcione medidas especiales para la atención de médicos-pacientes, a fin de mantener su derecho a la privacidad y confidencialidad. La prevención, asistencia temprana e intervención deben estar disponibles separadas de todo proceso disciplinario.

Amenazas, barreras y oportunidades para el bienestar del médico

  • Roles profesionales y expectativas

La profesión médica a menudo atrae a personas con un fuerte sentido del deber. El completar con éxito los largos e intensos requisitos educacionales confiere a los médicos un alto grado de respeto y responsabilidad en sus comunidades.

Con estos altos niveles de respeto y responsabilidad, los médicos están sujetos a altas expectativas de parte de sus pacientes y la opinión pública. Estas expectativas pueden contribuir a dar prioridad a la atención de otros por sobre la de ellos y a sentimientos de culpa y egoísmo por ocuparse de su propio bienestar.

Existe una relación directa entre las prácticas de salud preventivas de los médicos y los pacientes. Esta relación debe instar a los sistemas de salud a apoyar y evaluar mejor los efectos que tiene en los pacientes mejorar la salud de los médicos y de los estudiantes de medicina.

  • Ambiente de trabajo

Las condiciones de trabajo, incluidas la carga y las horas de trabajo, afectan la motivación, satisfacción del trabajo, vida personal y salud psicológica de los médicos durante sus carreras.

Con frecuencia los médicos son percibidos como inmunes a las lesiones y enfermedades cuando atienden a sus pacientes y la salud en el trabajo y los programas de seguridad pueden   ser ignorados. Los médicos que son empleados por organizaciones pequeñas o que son independientes pueden tener incluso mayores riesgos de enfermedades laborales y pueden no tener acceso a la salud y programas de seguridad que tienen los grandes establecimientos de salud.

Como consecuencia de sus deberes profesionales, los médicos y los medicos en formación de postgrado a menudo se ven enfrentados a situaciones emocionalmente difíciles y traumáticas, incluidos el sufrimiento, lesiones y muerte de pacientes. Los médicos también pueden estar expuestos a peligros físicos, como radiación, ruido, ergonomía deficiente y riesgos biológicos, como el VIH, TB y hepatitis.

Algunos sistemas de salud pueden aumentar el estrés por las jerarquías y la competencia inherentes a ellos. Los médicos en formación de postgrado y los estudiantes de medicina pueden ser víctimas de acoso y discriminación durante su formación médica. Debido a su posición en la jerarquía médica, pueden sentirse indefensos frente a estos comportamientos.

La autonomía del médico es uno de los indicadores más importantes de su satisfacción. Las crecientes presiones regulatorias externas, como la rentabilidad y preocupaciones sobre las consecuencias  de informar errores médicos, pueden tener una influencia indebida en las decisiones médicas y disminuir la autonomía del médico.

  • Enfermedad

Aunque los profesionales médicos reconocen que es preferible identificar y tratar una enfermedad temprano, los médicos con frecuencia ocultan sus propias enfermedades y pueden seguir trabajando sin solicitar ayuda hasta que ya no son capaces de cumplir con sus tareas. Existen varios obstáculos potenciales para que un médico enfermo pida ayuda: negación, confidencialidad, aversión al rol de paciente, cobertura de la práctica, miedo a medidas disciplinarias y pérdida potencial de privilegios de  la práctica, pérdida de pago en base a su desempeño y la eficiencia del autocuidado. Debido a estos obstáculos, los médicos a menudo son reacios a consultar a colegas o a sí mismos para obtener tratamiento.

Las enfermedades pueden incluir problemas mentales y de conducta, problemas de salud, agotamiento, comunicación y problemas interpersonales, problemas físicos y cognitivos y trastornos por consumo de sustancias. Estas enfermedades y problemas se pueden superponer y ocurrir durante la vida profesional desde la formación médica básica hasta la jubilación. Es importante reconocer la continuidad del bienestar del médico, desde una salud óptima hasta dolencias menores, enfermedades debilitantes

El abuso de sustancias puede perturbar la vida personal del médico y también puede afectar de manera importante su capacidad para tratar a sus pacientes. El fácil acceso a los medicamentos puede contribuir al riesgo de que el médico abuse de las drogas recreativas  y medicamentos con prescripción. La asistencia antes del deterioro en el lugar de trabajo protege a los médicos, sus credenciales profesionales y sus pacientes.

Una mejor promoción del bienestar, estrategias de prevención e intervenciones tempranas pueden ayudar a mitigar la gravedad de las enfermedades mentales y físicas, y ayudar a disminuir la incidencia de suicidios en los médicos, médicos en formación de postgrado y estudiantes de medicina.

Recomendaciones

La Asociación Médica Mundial recomienda que las asociaciones médicas nacionales (AMNs) reconozcan y cuando sea posible aborden de manera activa lo siguiente:

  1. En colaboración con las escuelas de medicina y los lugares de trabajo, las AMNs reconocen su obligación de proporcionar educación en todos los niveles sobre el bienestar del médico. Las AMNs deben promover la investigación para establecer las mejores prácticas que promuevan la salud del médico y determinan el impacto del bienestar del médico en la atención del paciente.
  2. El apoyo al bienestar del médico debe darse dentro y fuera del lugar de trabajo. El apoyo puede incluir, aunque no está limitado a, derivación para tratamiento médico, asesoramiento, redes de apoyo, programas de salud para médicos reconocidos, rehabilitación laboral y programas de prevención primaria, incluida la formación en resistencia, estilos de vida sanos y la gestión de casos.
  3. Las AMNs deben reconocer el fuerte y consistente lazo entre las prácticas de salud personal de los médicos y los pacientes para así proporcionar otra importante razón para que los sistemas de salud promuevan la salud del médico.
  4. Los programas de salud de los médicos pueden ayudar a todos los médicos a ayudarse proactivamente a través de estrategias de prevención y pueden ayudar a los médicos enfermos por evaluación, referencia al tratamiento y seguimiento. Los programas y recursos para ayudar a promover una salud psicológica positiva deben estar a disposición de todos los médicos que están en riesgo. Se debe disponer de identificación e intervención tempranas y arreglos especiales para la atención de médicos-pacientes para proteger la salud de los médicos. Fomentar una cultura compasiva y tolerante es muy importante para una derivación e intervención temprana exitosa.
  5. Los médicos en riesgo de abusar del alcohol o drogas deben tener acceso a un tratamiento médico confidencial apropiado y un completo apoyo profesional. Las AMNs deben promover programas para ayudar a que los médicos vuelvan a sus prácticas con una supervisión adecuada al término de los programas de tratamiento. Se debe realizar más investigación para determinar las mejores prácticas  para prevenir el abuso de sustancias de los médicos y médicos en formación de postgrado.
  6. Los médicos tienen derecho a tener  condiciones de trabajo que los ayuden a limitar el riesgo de agotamiento y que les permitan cuidar de su salud personal, con un equilibrio entre sus compromisos profesionales y sus vidas y responsabilidades privadas. Las condiciones de trabajo óptimas incluyen un máximo seguro y razonable de horas de trabajo consecutivas y totales, descanso adecuado entre los turnos y cantidad apropiada de días no trabajados. Las organizaciones pertinentes deben abordar de manera constructiva la autonomía profesional y los problemas de  equilibrio entre trabajo y vida privada y hacer participar a los médicos en la toma de decisiones sobre sus trabajos. Las condiciones de trabajo no deben poner en riesgo la seguridad de los pacientes o los médicos y por último, los médicos deben participar para establecer las condiciones de trabajo óptimas.
  7. Los lugares de trabajo deben promover condiciones de estilos de vida sanos, incluido el acceso a opciones alimentarias saludables, ejercicio, orientación sobre alimentación y apoyo para dejar de fumar.
  8. Los médicos, los médicos en formación de postgrado y los estudiantes de medicina tienen derecho a trabajar en un entorno libre de acoso y violencia. Esto incluye libre de maltrato verbal, sexual y físico.
  9. Los médicos, los médicos en formación de postgrado y los estudiantes de medicina tienen derecho a un lugar de trabajo colaborativo y seguro. Los lugares de trabajo deben promover el trabajo en equipos interdisciplinarios, la comunicación entre los médicos y sus lugares de trabajo debe ser en un marco de cooperación y respeto.
  10. El personal médico debe recibir formación para reconocer,  manejar y comunicarse con  personas potencialmente violentas. Los establecimientos de salud deben tomar medidas contra la violencia, incluido el riesgo de violencia rutinaria, en especial en los lugares con tratamiento de salud mental y departamentos de urgencias. El personal que es víctima de violencia o que informa de violencia deben recibir el apoyo de la dirección y asesoría médica, psicológica y legal.
  11. Las escuelas de medicina y los hospitales en donde se imparte enseñanza deben tener  servicios confidenciales para los médicos en formación de postgrado y estudiantes de medicina y crear conciencia y tener acceso a dichos programas. Los lugares de trabajo deben considerar ofrecer consultas médicas a los médicos en formación de postgrado, a fin de identificar cualquier problema de salud al comienzo de la formación médica.
  12. El apoyo para todos los médicos en los lugares de trabajo debe ser de fácil acceso y confidencial. Los médicos que evalúan y tratan a sus colegas no deben informar  sobre ningún aspecto de la atención médico-paciente de ninguna manera, al igual que para sus pacientes que no son médicos.

Autor: World Medical Association (Asociación Médica Mundial)

Liderazgo en medicina: ¿debemos enseñarlo?

La enseñanza y práctica de las ciencias de la salud se ha convertido en una tarea cada vez más compleja, saturada de retos que requieren habilidades de liderazgo y cambio organizacional. En las últimas décadas la producción académica sobre liderazgo ha tenido una verdadera explosión, y se requiere que los docentes y educandos que viven la formación de recursos humanos sean conscientes de la necesidad de usar esta información en su desarrollo personal.

La aplicación apropiada de los conceptos modernos de liderazgo puede ser determinante en los resultados educativos y clínicos de nuestros hospitales y universidades. Existe gran cantidad de literatura académica sobre el tema que puede informar a clínicos y docentes de ciencias de la salud, así como una cuantiosa disponibilidad de actividades educativas sobre el tema, presenciales y en línea. Dos ejemplos fundamentales de la aplicación de este concepto han ocurrido en Canadá y el Reino Unido. La mayoría de los estudios sobre el tema de liderazgo en medicina y en educación médica se han publicado en Norteamérica, es necesario que realicemos investigación original y desarrollo curricular sobre el tema en el contexto nacional y local, sin perder de vista la perspectiva global.

¿Cuál es la relevancia del liderazgo en la práctica y enseñanza de la medicina?

Los médicos clínicos, los profesores de medicina y en general, los estudiantes y profesionales de las ciencias de la salud, tienden a dedicar principalmente sus esfuerzos a la formación técnica relacionada con su disciplina en la práctica, así como a actividades que les produzcan algún beneficio directo o satisfacción personal. Es poco usual que dediquen tiempo y esfuerzo a áreas como la preparación en docencia, los aspectos sofisticados de investigación, o ampliar sus habilidades en aspectos sociológicos y organizacionales. ¿Le gustaría a usted tomar un curso sobre planeación estratégica si no es director o funcionario del hospital?, ¿apartaría tiempo en su agenda para un taller de comunicación y manejo de conflictos?, ¿tendría espacio en su calendario para actividades educativas sobre liderazgo, cambio organizacional, difusión de innovaciones, ciencias de la complejidad o ciencias de la implementación? Generalmente los médicos y docentes no dedicamos mucho tiempo a estas actividades (cuando menos voluntariamente), ya que sentimos que lo que hemos aprendido de estos temas en la experiencia personal es suficiente.

Es muy importante que las mujeres y hombres encargados de la educación y la salud de la sociedad, posean los atributos necesarios para ejercer el liderazgo de manera eficaz, que sean capaces de promover y conducir el cambio organizacional eficientemente sin disminuir la calidad del aprendizaje o de la atención médica. La complejidad y ritmo de cambio del mundo moderno, particularmente en estos dos sistemas interdependientes (educación y atención médica) que tienen culturas y prioridades diferentes, requieren profesionalismo en el campo del liderazgo y cambio organizacional, ya que frecuentemente pretenden lograr indicadores de desempeño predeterminados por organismos reguladores, en el pantano de las prioridades políticas y limitaciones presupuestales.

Autor: Melchor Sánchez Mendiola / Secretaría de Educación Médica, Facultad de Medicina, Universidad Nacional Autónoma de México, México.

SAHOS en pacientes postoperados de cateterismo cardiaco

Resumen

La prevalencia del síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS) es de hasta un 10%, y puede presentar complicaciones sistémicas, como las cardiovasculares.

El síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS) es una patología ocasionada por el colapso de la vía aérea superior ya sea total o parcial de manera repetitiva durante el sueño que resulta en ceses de la ventilación (apneas o hipopneas). Dichos periodos de obstrucción condicionan hipercapnia debido a los episodios de desaturación de oxígeno, resultando en fragmentación del sueño. Es un problema de salud pública, debido a su alta prevalencia (4-10%) y a su asociación con morbilidades sistémicas, principalmente cardiovasculares y metabólicas, así como con accidentes vehiculares y laborales. A menudo la presencia de esta patología concurre con otros desórdenes sistémicos, tales como hipertensión arterial sistémica (30-83%), hipertensión arterial resistente a tratamiento (70%), diabetes mellitus tipo 2 (23-58%) y falla cardiaca (12-53%).

En la población adulta, la cardiopatía isquémica sigue siendo una de las primeras causas de mortalidad. Existen reportes en la literatura médica mundial en los que hay una alta correlación del SAHOS en pacientes que han presentado síndrome coronario agudo (SICA), dichos estudios se han hecho en poblaciones con características físicas y sociodemográficas distintas a las que presenta nuestra población.

Existe una alta correlación (prevalencia 100%) entre el SAHOS y el SICA, donde el más prevalente es el grado de intensidad severo. Los factores de riesgo que demuestran una alta prevalencia en la población estudiada, ateroesclerosis, dislipidemia e hipertensión arterial sistémica, sedentarismo, tabaquismo, diabetes mellitus tipo 2 y el alcoholismo.

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Hernia interna por divertículo de Meckel

Resumen

El divertículo de Meckel (DM) es el remanente del conducto onfalomesentérico y se considera la malformación congénita más común del tracto gastrointestinal.

La mayoría de los pacientes son asintomáticos; sin embargo, aquellos en los que se desarrollan síntomas, estos pueden manifestarse como: dolor abdominal, hemorragia de tracto gastrointestinal, perforación u obstrucción intestinal.

La incidencia documentada de un divertículo de Meckel complicado (sintomático) varía de
un 4 a 16% en las series más grandes2,6-9. Existen factores de riesgo para el desarrollo de complicaciones de esta entidad; sexo masculino, edad menor de 50 años, divertículo ≥ 2 cm de longitud y que contenga mucosa heterotópica2,6.Entre ellas se encuentran la ulceración, hemorragia, intususcepción, obstrucción intestinal, perforación, fístulas (divertículo-vesicular) y tumores.

La mortalidad en pacientes sintomáticos se reporta en 6%, siendo más alta en enfermedad complicada y en pacientes de edad avanzada con comorbilidades

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Neumomediastino espontáneo en un paciente con COVID-19

Resumen

Dentro de las distintas complicaciones que se han descrito en pacientes con neumonía viral por SARS-CoV-2 tiene especial interés clínico el neumomediastino espontáneo (NE), por tratarse de una condición rara reportada en aproximadamente 1% de los pacientes con COVID-19.

El neumomediastino espontáneo (NE) se ha descrito como una entidad rara en pacientes hospitalizados por COVID-19, con prevalencias reportadas del 1% o menores1-5. Se define como la presencia de aire libre en el mediastino en aquellos pacientes sin antecedentes de algún evento traumático o iatrogénico.

El diagnóstico puede ser complicado debido a que su presentación clínica es semejante a la de otras patologías respiratorias, aunque puede sospecharse en pacientes que tienen lenta evolución clínica y disnea persistente, o inclusive en aquellos que tienen mejoría clínica, pero que continúan con hipoxemia5,6,8-10. También se ha descrito NE en pacientes que inician con síntomas moderados de COVID-19 y después van empeorando progresivamente, siendo la disnea el síntoma primario, así como la elevación de los marcadores de inflamación, que incluyen deshidrogenasa láctica, proteína C reactiva, dímero D, ferritina y procalcitonina.

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¿Son los videojuegos y las pantallas otra adicción?

En un mundo cada vez más digital, la mayoría de las personas posee múltiples dispositivos electrónicos con pantallas. Sin embargo, muchos padres se preocupan por los efectos del uso de pantallas en ellos y sus hijos.

Con pantallas prácticamente en todas partes, controlar el tiempo de pantalla de un niño puede ser un desafío. ¿Cómo puedes administrar el tiempo de pantalla de tus hijos? ¿Cómo sabrás si tú o tus hijos son adictos a las pantallas o a los videojuegos?

¿El tiempo de pantalla es perjudicial?

Es difícil evitar las pantallas por completo, especialmente por su importancia en el trabajo y la escuela. Sin embargo, el tiempo de pantalla excesivo puede afectar la salud mental, social y física de una persona.

Se ha relacionado demasiado tiempo de pantalla con:

  • Obesidad
  • Dormir mal o insomnio
  • Problemas de comportamiento, incluyendo acciones impulsivas
  • Pérdida de habilidades sociales
  • Violencia
  • Menos tiempo para jugar
  • Fatiga visual
  • Problemas de cuello y espalda
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Dificultades con el trabajo o la escuela

El tiempo de pantalla puede ser atractivo para personas de todas las edades. Esto se debe a que sus cerebros procesan y reaccionan a la información sensorial como si les estuviera pasando a ellos. Por ejemplo, muchas personas han llorado, reído o sobresaltado mientras veían una película. Este mismo tipo de compromiso es posible cuando una persona juega un videojuego.

Mientras juega un videojuego, el cerebro de la persona procesa el escenario como si fuera real. Si el juego representa una situación peligrosa o violenta, el cuerpo del jugador reacciona en consecuencia. Esta «respuesta de lucha o huida» a ese peligro percibido se desencadena por la exposición a la estimulación intensa y la violencia en el juego. El uso excesivo de videojuegos puede hacer que el cerebro se acelere en un estado constante de hiperexcitación.

La hiperexcitación se ve diferente para cada persona. Puede incluir dificultades para prestar atención, manejar las emociones, controlar los impulsos, seguir instrucciones y tolerar la frustración. Algunos adultos o niños tienen dificultades para expresar compasión y creatividad, y tienen menos interés en aprender. Esto puede conducir a una falta de empatía por los demás, lo que puede conducir a la violencia. Además, los niños que dependen de las pantallas y las redes sociales para interactuar con los demás suelen sentirse más solos que los niños que interactúan en persona.

La hiperexcitación crónica también puede tener síntomas físicos, como disminución de la función inmunológica, irritabilidad, nerviosismo, depresión y niveles inestables de azúcar en la sangre. En los niños, algunos pueden desarrollar antojos de dulces mientras juegan videojuegos. Combinado con la naturaleza sedentaria de los juegos, la dieta y el peso de los niños también pueden verse afectados negativamente. A veces, los niños incluso evitan detener el juego para ir al baño, lo que puede generar problemas de higiene.

¿Cómo puede el juego convertirse en una adicción?

Una adicción se define como la incapacidad de una persona para controlar el uso de una sustancia o comportamiento, a pesar de las consecuencias negativas. Algunas personas que están absortas en el tiempo frente a la pantalla o en los videojuegos mientras ignoran otras actividades normales podrían estar cerca de cumplir con esta definición.

Entonces, ¿por qué pasa esto? El centro de recompensa en el cerebro libera dopamina en respuesta a una experiencia placentera o hiperexcitación. Si una persona experimenta hiperexcitación mientras juega videojuegos, el cerebro asocia la actividad con la dopamina. La persona desarrolla un fuerte impulso para buscar ese mismo placer una y otra vez.

La dopamina es un poderoso neurotransmisor en el cerebro. Ayuda a mantener el interés y la atención de las personas, por lo que puede ser difícil para las personas alejarse de una situación o comportamiento. También se refuerza a sí mismo. Cuantas más veces las personas experimentan el comportamiento, más dopamina se libera y más motivados están a volver al comportamiento.

Síntomas del tiempo de pantalla o adicción a los videojuegos

Al igual que el tabaco, el alcohol o las drogas, el tiempo frente a la pantalla o los videojuegos pueden convertirse en una adicción si dañan tu salud y tus relaciones, y no puedes controlarlos.

Algunos síntomas podrían incluir:

  • Tener ansias intensas de pasar tiempo frente a una pantalla o de jugar videojuegos, y estas ansias bloquean otros pensamientos
  • Gastar dinero en videojuegos o pantallas, aunque no te lo puedas permitir
  • Reducir las actividades sociales o recreativas debido a la preferencia por el tiempo frente a la pantalla o los videojuegos
  • Continuar jugando videojuegos o participando en el tiempo frente a la pantalla, aunque sepa que está causando problemas en su vida, como un desempeño deficiente en la escuela o el trabajo, o dejar de lado las responsabilidades del hogar
  • Mostrar signos de irritabilidad, ansiedad o enojo cuando se ve obligado a dejar de jugar, incluso por breves períodos de tiempo
  • Mentir a otros sobre el alcance de su uso
  • Necesitar más tiempo de pantalla con el tiempo para obtener el mismo nivel de disfrute
  • Descuidar su apariencia, incluida la falta de interés en arreglarse o vestirse

El uso excesivo continuo de pantallas puede provocar cambios a largo plazo o permanentes en el cerebro que requieren un tratamiento médico y conductual extenso para revertirlos.

¿Qué puedes hacer?

A medida que su hijo crece, un enfoque único para todos no funciona tan bien. No todos los niños son iguales cuando se trata de pantallas y tecnología. Algunos niños pueden autorregularse e incluso pueden bajar las pantallas para salir sin que usted se lo indique. Otros niños se vuelven notablemente más ansiosos y más rápidos para perder los estribos cuando pasan mucho tiempo frente a las pantallas. Tendrá que decidir cuántos medios permitirá que su hijo use cada día y qué es apropiado.

Considere aplicar las mismas reglas a los entornos reales y virtuales de su hijo. En ambos, juegue con su hijo, enséñele bondad, participe y sepa quiénes son los amigos de su hijo y qué hace su hijo con ellos. Además, tenga en cuenta que la calidad de los medios a los que su hijo está expuesto es más importante que el tipo de tecnología o la cantidad de tiempo que pasa. Fomente el tiempo de pantalla activa sobre el tiempo de pantalla pasiva.

El tiempo activo frente a la pantalla es cuando interactúa con otras personas que conoce o cuando está involucrado cognitiva o físicamente. Por ejemplo, juegue juegos educativos o juegos que requieran que los jugadores construyan algo juntos. Otras opciones son los juegos de tipo fitness que requieren movimiento mientras se juega. El tiempo de pantalla pasivo incluye mirar pantallas con un compromiso cognitivo mínimo, como desplazarse por las redes sociales, ver videos en línea o jugar juegos simples.

Establezca límites razonables para el tiempo de pantalla de su hijo y los tipos de videojuegos, especialmente si el uso de pantallas de su hijo dificulta su participación en otras actividades.

Considere estos consejos:

  • Siga las pautas para el tiempo de pantalla, como las sugeridas por la Academia Estadounidense de Pediatría .
  • Modelar el uso saludable de pantallas y videojuegos. Considere desconectarse cuando llegue a casa del trabajo, durante la cena y cuando maneje. Modele otros métodos de relajación y entretenimiento, como dar un paseo, jugar un juego, tener una fiesta de baile o leer un libro.
  • Fomente un equilibrio entre el tiempo frente a la pantalla y las actividades que requieren interacciones sociales en persona, como actividades familiares o actividades extracurriculares.
  • Cree momentos estructurados sin pantallas, como durante las comidas, por la mañana y antes de acostarse.
  • Considere usar aplicaciones que controlen la cantidad de tiempo que su hijo puede usar un dispositivo.
  • Mantenga las pantallas fuera de los dormitorios.
  • Requerir que todos los dispositivos se carguen fuera de las habitaciones por la noche.
  • Conozca las categorías de clasificación de juegos y permita que sus hijos solo jueguen videojuegos adecuados para su edad.

Si le preocupa el uso del tiempo frente a la pantalla de un niño o un ser querido, consultar a un especialista en comportamiento o en adicciones puede ayudarlo a determinar las opciones de tratamiento.

Referencia bibliográfica:

  • Mayo Clinic Health System

Cómo la pandemia de la COVID-19 está afectando a los niños

A lo largo de la pandemia de la COVID-19 , una idea errónea común es que los niños no se ven muy afectados por este virus, y si se enfermaran, sus síntomas serían leves. Sin embargo, la pandemia está afectando a los niños de muchas maneras, física y mentalmente.

Nusheen Ameenuddin, MD, pediatra de Mayo Clinic, y Janice Schreier , terapeuta clínica del Sistema de Salud de Mayo Clinic en La Crosse, Wisconsin, han visto de primera mano el número de víctimas que la pandemia ha causado en los niños.

Los niños se están enfermando

Una de las preguntas más comunes que los padres le hacen al Dr. Ameenuddin es si los niños realmente necesitan vacunarse contra la COVID-19.

«Lo que les recalqué es que en realidad obtuvimos mucha buena información en los últimos dos años (sobre los efectos de la COVID-19 en los niños), especialmente el año pasado, que las vacunas son increíblemente efectivas para prevenir enfermedades con efectos secundarios graves», dice el Dr. Ameenuddin.

Un efecto secundario raro y grave particular de la COVID-19 es el síndrome inflamatorio multisistémico en niños, o MIS-C. El Dr. Ameenuddin dice que entre los que han contraído el síndrome inflamatorio multisistémico en niños, casi todos no estaban vacunados.

«La vacunación, incluso si un niño todavía se enferma, hace que sea mucho menos probable que se enferme lo suficiente como para ser hospitalizado o morir, lo que, desafortunadamente, ha estado sucediendo».

Problemas de salud mental en aumento

Incluso antes de la pandemia, los problemas de salud mental que enfrentaban los niños eran una gran preocupación. Schreier dice que la COVID-19 solo ha exacerbado la situación.

«Hemos visto un aumento en la depresión y la ansiedad, y los trastornos alimentarios han aumentado como nunca antes», dice Schreier.

«Solo en 2021, vimos un aumento de más del 30 % en las presentaciones de salud mental en las salas de emergencia. Y los niños que ingresan están más enfermos de lo que solían estar antes de la pandemia. Tienen niveles más altos de ideación suicida y muestran más agresividad, con autolesiones, tasas más altas de abuso de sustancias y más casos de trastornos alimentarios», también menciona Schreier.

Schreier dice que los pilares de una buena salud mental, como pasar tiempo con amigos, actividad física, buena higiene del sueño y mantener una rutina, se han visto comprometidos durante la pandemia.

Efectos secundarios adversos

Algunos de los efectos secundarios del virus para los niños son los que podrían afectarlos en los próximos años.

«Creo que una cosa de la que no hemos escuchado lo suficiente es que más de 140. 000 niños en los Estados Unidos han perdido al menos a uno de sus padres a causa de la COVID-19. Incluso si las personas piensan que esto es más una enfermedad de adultos, y no está afectando a los niños, muchos niños han quedado huérfanos», dice el Dr. Ameenuddin. «No tener un padre por el resto de su vida es un evento adverso realmente significativo. Es por eso que es una enfermedad que afecta a los niños de muchas maneras diferentes».

Referencia bibliográfica:

  • Mayo Clinic Health System

Los adolescentes y el ejercicio: lo que los padres deben saber

Los adolescentes están ocupados. Sus horarios están llenos de escuela, trabajo, actividades extracurriculares, tareas y tiempo social con amigos. Es posible que no tengan mucho tiempo libre disponible, y el tiempo libre que tienen a menudo lo pasan frente a las pantallas.

En promedio, los adolescentes usan pantallas unas nueve horas al día. Esto puede haber aumentado durante la pandemia de COVID-19, lo que llevó a los adolescentes a ser cada vez más sedentarios.

El ejercicio regular es importante para los adolescentes, pero puede ser un desafío hacer que se muevan.

Esto es lo que los padres deben saber sobre los adolescentes y el ejercicio:

¿Cómo ayuda el ejercicio a los adolescentes?

Hay muchos beneficios del ejercicio regular que no se limitan solo a los adolescentes. Mejora la salud física y mental de personas de todas las edades y capacidades. Para los adolescentes, el ejercicio aumenta la resistencia, la fuerza ósea y muscular y la capacidad aeróbica. Ayuda a mantener un peso saludable y mejora el sueño. Estos factores son críticos a medida que los adolescentes crecen y se desarrollan durante sus años formativos.

El ejercicio también ayuda a la salud mental de los adolescentes. Libera endorfinas que eliminan el estrés y reduce la producción de hormonas del estrés en el cuerpo. Mejora las habilidades de pensamiento y memoria, lo que ayuda en situaciones escolares y sociales. El ejercicio también reduce el riesgo de depresión y ayuda a los adolescentes a sentirse con más energía y tener una perspectiva positiva de la vida.

Uno de los mayores beneficios del ejercicio regular para los adolescentes es que establece un hábito saludable que sienta las bases para una vida de buena forma física. Las investigaciones muestran que los niños y adolescentes activos se convierten en adultos sanos y activos.

“Mis pacientes me motivaron a ser más activo. Yo no era un adolescente o un adulto físicamente activo. Ver a mis pacientes inactivos luchar a medida que envejecen me convenció de que necesitaba hacerlo mejor. Si bien todavía no me gusta el ejercicio, ahora corro con regularidad. Hubiera sido mucho más fácil si hubiera comenzado hace 30 años. Y me siento mucho mejor”, esto según un padre de familia. 

¿Cuánto ejercicio necesitan los adolescentes?

El Departamento de Salud y Servicios Humanos recomienda que los niños y adolescentes mayores de 6 años hagan al menos una hora diaria de ejercicio de cinco a seis días a la semana.

Si su adolescente participa en un deporte, probablemente haga suficiente ejercicio todos los días. Pero si están fuera de temporada o no suelen participar en deportes, es posible que deba ayudarlos a encontrar algún ejercicio o actividad para hacer cada semana.

¿Qué tipos de ejercicio necesitan los adolescentes?

Como parte de su hora diaria de ejercicio, el Departamento de Salud y Servicios Humanos recomienda que los niños y adolescentes incorporen este tipo de actividades al menos tres días a la semana:

  • Aeróbicos: los ejemplos incluyen: correr, andar en bicicleta, nadar, bailar, clases de aeróbicos, usar un entrenador elíptico y caminar.
  • Los ejemplos de fortalecimiento muscular incluyen levantamiento de pesas; usando bandas de resistencia; subiendo escaleras; bailando; andar en bicicleta; y haciendo flexiones, sentadillas y abdominales.
  • Los ejemplos de fortalecimiento de los huesos incluyen saltar la cuerda y correr, así como los deportes que involucran saltos o cambios rápidos de dirección.

¿Cómo puedo motivar a mi adolescente a hacer ejercicio?

Motivar a los adolescentes puede ser un desafío, pero es posible.

Estos son algunos consejos si su adolescente parece estar interesado en sentarse más y hacer menos ejercicio:

  • Modelar comportamientos de ejercicio saludable
    Usted es el modelo a seguir para sus hijos adolescentes. Es más probable que sean físicamente activos si lo convierte en una prioridad familiar. Hable sobre lo bien que se siente después de hacer ejercicio, planee vacaciones activas, programe caminatas nocturnas en familia, vaya al gimnasio o haga ejercicio juntos en casa.
  • Encuentra la diversión
    El ejercicio no tiene por qué ser aburrido. Trabajen juntos para encontrar ejercicios que su adolescente encuentre divertidos e interesantes. Prueba un nuevo deporte. Ponga música y organice una fiesta de baile en la cocina. Explore un sendero natural o vaya en bicicleta a un parque local. Pruebe un nuevo video de ejercicios en línea. Centrarse en la diversión hará que el ejercicio sea algo que anhelen en lugar de temer.
  • Incorporar el movimiento a la rutina diaria
    No olvides que cada bit cuenta, anime a su hijo adolescente a dar un paseo con amigos durante el almuerzo, usar las escaleras en lugar del ascensor o estacionar el automóvil en la parte trasera del estacionamiento. Estas son formas en las que también puede modelar hábitos saludables.
  • Hazlo social
    Hacer ejercicio con otros nos mantiene motivados e inspirados y los adolescentes no son una excepción. Anímelos a unirse a un equipo con amigos o programar un partido de baloncesto regular con los vecinos.
  • Anímelos
    Observe y felicite a los adolescentes cuando hacen ejercicio. A todos les gusta escuchar que están haciendo un buen trabajo, incluso los adolescentes que ponen los ojos en blanco. Felicítelos por sus resultados y recuérdeles que el progreso lento y constante es una buena manera de mantener hábitos saludables.
  • Ate el ejercicio a otros intereses
    No todos los adolescentes quieren unirse a un equipo deportivo, pero el movimiento se puede incorporar a otras actividades. Si a su hijo adolescente le gusta la fotografía, explore las rutas de senderismo o los parques en busca de oportunidades. Los adolescentes a los que les encanta leer pueden estar interesados ​​en ir en bicicleta a varias librerías o los adolescentes amantes de los animales podrían ser voluntarios como paseadores de perros en una asociación humanitaria local.

Recuerde consultar con el proveedor de atención primaria de su adolescente sobre cualquier inquietud que tenga antes de que su adolescente comience un nuevo programa de ejercicios, especialmente si su adolescente tiene una afección de salud crónica, como epilepsia, diabetes o asma.

Referencia bibliográfica:

  • Mayo Clinic Health System

¿Niños estresados? Señales y estrategias

La vida está llena de cambios impredecibles. Algunos pueden ser emocionantes y motivadores, mientras que otros pueden provocar un aumento del estrés, problemas de salud y sentimientos de ansiedad.

El estrés es una respuesta física, mental y emocional automática a eventos desafiantes. Es una parte normal de la vida de todos, incluida la vida de los niños.

Los pequeños se han enfrentado a muchas situaciones nuevas y potencialmente estresantes durante la pandemia de la COVID-19. Para algunos, ha habido cambios en las rutinas escolares y de actividades, cambios familiares con mudanzas o la interrupción de la carrera de los padres, y preocupaciones sobre su salud o la pérdida de un ser querido.

Es poco probable que los niños, especialmente los adolescentes, pidan a sus padres que los ayuden a manejar su estrés. A veces, ni siquiera reconocen que se sienten estresados.

Como cuidador, es posible que note que algo anda mal antes que ellos. Ayudar a sus hijos a controlar su estrés puede conducir a una vida más equilibrada y saludable.

Signos de estrés en los niños

Los niños no son adultos en miniatura y es posible que expresen el estrés de maneras diferentes a las que usted podría esperar.

Aquí hay algunas señales de que sus hijos pueden estar estresados ​​o podrían necesitar apoyo adicional:

  • Arrebatos emocionales o aumento de la irritabilidad
    El estrés conduce a sentimientos más intensos de ira e irritabilidad. Sus hijos pueden tener arrebatos emocionales que no concuerdan con su comportamiento anterior o la situación actual.
  • Problemas para dormir
    Las preocupaciones y los miedos parecen surgir durante la hora de acostarse. Los niños que están estresados ​​pueden tener problemas para conciliar el sueño o permanecer dormidos, o empezar a tener pesadillas.
  • Retirarse de los demás
    Los niños que están estresados ​​pueden querer pasar más tiempo solos y no interactuar con amigos o familiares.
  • Problemas con la escuela
    Los cambios significativos en el rendimiento escolar de sus hijos pueden ser un signo de estrés. El estrés dificulta que los niños se concentren durante el día escolar o cuando hacen la tarea. Los arrebatos emocionales y la ira en la escuela pueden causar problemas con amigos y compañeros de clase.
  • Dolores de cabeza o de estómago frecuentes
    Cuando los niños están estresados ​​o ansiosos, sus cuerpos liberan la hormona cortisol en la sangre. Esto puede desencadenar calambres abdominales y dolores de cabeza.
  • Mayor desafío
    Los niños bajo estrés pueden sentirse enojados o abrumados. Están buscando formas de salir de la situación que les hace sentir incómodos. Esto puede conducir a comportamientos desafiantes y obstinados.

Recuerde que los signos de estrés de los niños pueden variar según la edad, la personalidad y las habilidades de afrontamiento. La clave es estar atento a cambios drásticos y repentinos en los comportamientos anteriores de sus hijos.

Manejando el desafío

Por lo general, los niños no tienen mucho poder o control en sus vidas. Se les dice cuándo comer, cuándo dormir, cómo actuar, qué ropa es apropiada, qué es apropiado decir y qué deben aprender. La lista continúa. Los niños saben cómo provocar una reacción y manipular a sus padres. Y a veces decir que no, es el único control que sienten que tienen ese día.

Muchas ocasiones hay un propósito para su mal comportamiento, como llamar la atención o conseguir algo que quieren. Otras veces, es posible que simplemente estén en piloto automático porque están exhaustos y sus cerebros simplemente ya no pueden regular sus emociones o acciones. Están expuestos a diferentes experiencias a lo largo del día que los padres tal vez ni siquiera conozcan.

Sus cerebros no se desarrollan hasta que tienen alrededor de 25 años y es posible que simplemente no sepan cómo procesar las experiencias del día. Debido a esto, la capacidad de los niños para responder relacionalmente difiere de la de los adultos, y tienden a responder emocional e impulsivamente.

Como padre o cuidador, puede sentirse agotador cuando sus hijos actúan de manera desafiante.

Aquí hay algunos consejos para manejar los comportamientos desafiantes de los niños:

  • Establecer expectativas
    Los niños prosperan en las rutinas y establecen expectativas. Describa ejemplos de comportamientos que tolerará y no tolerará. Cuando corrija a los niños, dígales lo que quiere que hagan en lugar de lo que no deben hacer. Por ejemplo, en lugar de decir «Deja de masticar con la boca abierta», trata de decir «Mastica con la boca cerrada».
  • Actúa, no reacciones
    Cuando los niños actúan desafiantes, el instinto de reacción es humano. La expresión de la emoción también es humana. Respire hondo y corrija el comportamiento con calma. No refleje su nivel de ira. Mantenga la calma y establezca expectativas claras. Por ejemplo, no diga que sí a algo solo porque quiere que termine el comportamiento, mas bien, valide su emoción y siga adelante con su expectativa establecida. Recuerde que sus hijos son impresionables y que sus palabras importan. Necesitan saber que está bien expresar sus emociones con respeto.
  • Escoja sus batallas
    Si su comportamiento es simplemente irritante pero no peligroso o ilegal, trate de ignorarlo. En el momento en que hagan algo positivo, complementarlos. A veces, los niños simplemente quieren una reacción, así que trate de reaccionar ante los comportamientos positivos en lugar de los negativos.
  • Concéntrese en dos o tres comportamientos únicamente
    Los niños pueden sentirse abrumados o inadecuados si trata de corregir cada comportamiento preocupante. Un enfoque con objetivos obtendrá resultados mejores y más rápidos en comportamientos mejorados.

Sobrellevar el estrés

Si bien no se puede eliminar todo el estrés, puede evitar que el exceso de estrés afecte la vida de sus hijos al:

  • Establecer y mantener rutinas
    Con muchos cambios simultáneos, los niños necesitan poder contar con algo que va a ser igual la mayor parte del tiempo. Por eso, las rutinas son tan importantes. Si su familia no estaba orientada a la rutina antes, ahora es un buen momento para implementar rutinas diarias para brindar estructura y apoyo. Puede comenzar un nuevo hábito a la hora de acostarse o esforzarse por cenar juntos algunas noches a la semana para brindar consistencia en el hogar para sus hijos.
  • Encontrar momentos para hablar
    Los niños tienden a tener dificultades para iniciar una conversación difícil o incómoda. Encuentre momentos para hablar con sus hijos cuando estén haciendo algo juntos. Esto podría incluir cuando esté preparando comidas. Invítelos a unirse a usted en la cocina. Encuentre tiempo para sentarse a la mesa para comer juntos. Si está conduciendo a algún lugar, también es un buen momento. Los niños tienden a compartir más cuando no tienen que mirarlo directamente o sentirse presionados para hablar sobre sus sentimientos o experiencias.
  • Fomentar el regreso a las actividades anteriores
    Durante la pandemia, muchas actividades infantiles se retrasaron o cancelaron. Después de pasar mucho tiempo con poco contacto social, algunos niños sienten ansiedad por volver a las actividades que antes disfrutaban. Dependiendo de las recomendaciones de salud locales, anime a sus hijos a probar una actividad o deporte favorito nuevo o anterior nuevamente. Si sus hijos se resisten, establezca un cronograma para reevaluar sus sentimientos. Por ejemplo, pídales a sus hijos que prueben la actividad durante dos semanas antes de tomar una decisión final. Es bueno para ellos, y la mayoría descubrirá que lo disfrutan una vez que se pongan en marcha nuevamente.
  • Permitir opciones
    Los niños tienen pocas opciones. Permítales tener algunas opciones cuando sea apropiado. Esto podría incluir qué comer para la cena, qué ver en la televisión, qué juego jugar, etc.
  • Encontrar el humor en la vida diaria
    Una buena carcajada no solo levanta el ánimo, también activa y alivia la respuesta del cuerpo al estrés. Encuentre formas de reírse con sus hijos viendo comedias, leyendo historietas o chistes, jugando juegos y ayudándose mutuamente a encontrar el humor en la vida diaria.
  • Jugar en familia
    Manténgase físicamente activo con sus hijos y encuentre maneras de jugar en familia. Pon música y baila en la cocina, da un paseo en bicicleta después de cenar o juega en familia. Estas actividades pueden reducir la forma en que el estrés le afecta a usted y a sus hijos.
  • Fomentar hábitos saludables de alimentación y sueño
    Los niños cansados ​​o hambrientos rara vez son felices. Asegúrese de que la dieta de sus hijos incluya una combinación de frutas y verduras, cereales integrales y proteínas magras para mantenerlos satisfechos y concentrados. La falta de sueño puede desencadenar una reacción exagerada o arrebatos emocionales, así que siga una rutina a la hora de acostarse para asegurarse de que sus hijos duerman lo suficiente cada noche. Fomente los buenos hábitos de sueño de apagar la televisión, apagar los teléfonos y guardar los aparatos electrónicos. Permita tiempo para la transición de la actividad del día a prepararse para acostarse. El cuerpo crea naturalmente melatonina, pero el cuerpo necesita saber que es de noche. Intenta atenuar las luces y haz que haga algo que no estimule su mente.  Esto podría incluir leer un libro, escribir en un diario o hacer algo que no tenga luz.
  • Practicar juntos la respiración profunda 
    La respiración profunda es una excelente manera de reducir los niveles de estrés. Ayude a sus hijos a practicar respirando profundamente durante cinco segundos, sostenga durante dos segundos y suelte hasta contar cinco segundos. Si sus hijos se sienten ansiosos, pruebe este sencillo ejercicio para despegar la mente del entorno de preocupación .
  • Conseguir la ayuda de los maestros de los niños 
    Con los niños de vuelta en las aulas, aproveche la oportunidad para hablar con sus maestros. Pregunte cómo les va a sus hijos, si están haciendo amigos o si el maestro está notando algún problema entre sus hijos y otros estudiantes. A menudo, los niños no les cuentan a sus padres los problemas que tienen en la escuela, ya que pueden sentirse avergonzados. A veces, los padres se sorprenden al saber que sus hijos están siendo intimidados en la escuela. Los maestros y el personal de la escuela pueden ser sus ojos y oídos cuando sus hijos no están con usted.
  • Manejar su salud mental
    Es difícil ser un padre eficaz si tiene problemas con su salud mental. Tome medidas para mantener a raya el agotamiento y el estrés en su vida.

Referencia bibliográfica:

  • Mayo Clinic Health System

8 razones para visitar a un otorrinolaringólogo

La otorrinolaringología es la especialidad médica que se enfoca en la consulta, diagnóstico y tratamiento de los trastornos de oído, nariz y cuello. Debido a que la otorrinolaringología es difícil de pronunciar y aún más difícil de deletrear, la mayoría de los pacientes se refieren a los otorrinolaringólogos como proveedores de oído, nariz y garganta, o ENT.

Hay muchas razones por las que una persona se beneficiaría de una cita con un otorrinolaringólogo.

Aquí están las 8 condiciones más comunes tratadas:

1. Infecciones de oído crónico

Esta condición es una infección en el espacio lleno de aire detrás del tímpano. Algunas personas son más propensas a contraer infecciones de oído. Los niños de 6 meses a 2 años son más susceptibles a las infecciones debido al tamaño y la forma de sus oídos medios y trompas de Eustaquio.

A menudo, las infecciones de oído son el resultado de otra enfermedad que causa congestión e hinchazón, como un resfriado, gripe o alergias. Las infecciones del oído pueden ser dolorosas y causar problemas de audición, fiebre, dolor de cabeza y pérdida del equilibrio.

Si su hijo desarrolla múltiples infecciones de oído, puede ser hora de hablar con un otorrinolaringólogo. Las infecciones de oído pueden afectar su capacidad para escuchar con claridad, por lo que las infecciones recurrentes pueden provocar retrasos en el habla, sociales y del desarrollo.

Los tubos para los oídos son un tratamiento común para las infecciones crónicas del oído. Durante este procedimiento, un cirujano otorrinolaringólogo crea un pequeño orificio en el tímpano para succionar el líquido del oído medio. Luego, se coloca un pequeño tubo en la abertura para ventilar el oído y evitar la acumulación de líquido en el futuro. Por lo general, los tubos permanecen colocados entre cuatro y 18 meses y se caen por sí solos.

2. Pérdida de audición

Si se encuentra subiendo el volumen de sus dispositivos o siente que las voces son demasiado bajas o entre dientes, puede ser el momento de hablar con un otorrinolaringólogo acerca de su audición. Los proveedores de otorrinolaringología trabajan junto con los audiólogos para descubrir la causa de su pérdida auditiva, que va desde una infección del oído y una acumulación de cerumen hasta la ruptura del tímpano o daño en el oído interno.

Además, si nota una pérdida auditiva rápida de una sola vez o durante unos días, debe ser evaluado por un otorrinolaringólogo y un audiólogo dentro de unos días a una semana después de notar la pérdida auditiva. Esto puede estar relacionado con lo que se denomina «pérdida auditiva neurosensorial súbita».

3. Mareos o vértigo

Muchos sistemas del cuerpo, incluido el oído interno, deben trabajar juntos para mantener el equilibrio. Alrededor del 30% de las personas en los EE. UU. experimentan mareos o vértigo en algún momento de sus vidas. Podría ser una preocupación a corto plazo, como puede ocurrir después de ponerse en pie demasiado rápido, al tomar un medicamento o durante una migraña.

La causa más común de vértigo es cuando los cristales de calcio en el oído interno se desprenden de su posición normal. Esto se llama «vértigo posicional paroxístico benigno». Las personas a menudo experimentan síntomas con cambios en la posición de la cabeza, como agacharse, mirar hacia arriba o darse la vuelta en la cama. Un otorrinolaringólogo puede ayudar a desarrollar un plan de tratamiento para estabilizar su equilibrio y aliviar sus síntomas.

4. Zumbidos en los oídos

El tinnitus se conoce comúnmente como zumbido en los oídos. Este es un ruido recurrente en el oído o la cabeza sin fuente externa que dura más de cinco minutos y ocurre más de una vez por semana. Para algunas personas, el tinnitus puede ser extremadamente molesto y afectar negativamente la calidad de sus vidas. Si bien no existe una cura para el tinnitus, un otorrinolaringólogo puede ayudarlo con muchas estrategias de manejo para disminuir su percepción del sonido del timbre.

5. Congestión nasal crónica

La sinusitis ocurre cuando los senos paranasales se hinchan e inflaman. Esta hinchazón interfiere con la forma en que normalmente se drena la mucosidad y hace que la nariz se tape. Es posible que le resulte difícil respirar por la nariz, que tenga una secreción descolorida por la nariz o que sienta sensibilidad alrededor de los ojos. La sinusitis de larga duración, también llamada «sinusitis crónica», se clasifica por antecedentes de infecciones de los senos paranasales que no responden al tratamiento o síntomas que duran más de tres meses.

Las causas comunes de la sinusitis crónica incluyen pólipos nasales, tabique nasal desviado, infecciones respiratorias repetidas, alergias o complicaciones de otras afecciones. Un otorrinolaringólogo puede ayudar a determinar la mejor opción de tratamiento para ayudar a aliviar sus síntomas, incluidos medicamentos, antibióticos o cirugía.

6. Dolor de garganta crónico o amigdalitis

La amigdalitis es la inflamación de las amígdalas, dos almohadillas de tejido de forma ovalada en la parte posterior de la garganta. Los síntomas incluyen amígdalas inflamadas, dolor de garganta, dificultad para tragar y ganglios linfáticos sensibles a los lados del cuello.

Debido a que el tratamiento adecuado para la amigdalitis depende de la causa, es importante obtener un diagnóstico rápido y preciso. La cirugía para extirpar las amígdalas, que alguna vez fue un procedimiento común para tratar la amigdalitis, generalmente se realiza solo cuando la amigdalitis ocurre con frecuencia, no responde a otros tratamientos o causa complicaciones graves.

7. Bultos en el cuello/ganglios linfáticos agrandados

Sus ganglios linfáticos, también llamados glándulas linfáticas, juegan un papel vital en la capacidad de su cuerpo para combatir infecciones. Tiene muchos ganglios linfáticos en la cabeza y el cuello. Pueden hincharse o sentirse sensibles, generalmente debido a una infección por bacterias o virus.

La mayoría de los ganglios linfáticos inflamados mejoran por sí solos en unas pocas semanas, pero debe hablar con un otorrinolaringólogo si los bultos aumentan de tamaño; están presentes por más de dos semanas; se siente duro o gomoso; aparecer sin motivo aparente; están asociados con dolor de garganta crónico o cambios en la voz; o está experimentando fiebre, sudores nocturnos o pérdida de peso inexplicable.

8. Apnea del sueño

La apnea del sueño es una afección grave en la que deja de respirar repetidamente o respira superficialmente mientras duerme. Cuando esto sucede, es posible que ronque fuerte o haga ruidos de asfixia al tratar de respirar. Su cerebro y su cuerpo se ven privados de oxígeno y es posible que se despierte. Más de 18 millones de adultos en los EE. UU. tienen apnea del sueño y muchos casos no se diagnostican.

Un otorrinolaringólogo puede solicitarle que complete un estudio del sueño para medir qué tan bien duerme y cómo responde su cuerpo a los problemas del sueño. Esta prueba puede ayudar a su equipo de atención médica a determinar si tiene un trastorno del sueño, qué tan grave es y cuál es la mejor opción de tratamiento para usted.

Referencia bibliográfica:

  • Mayo Clinic Health System